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Cómo validar y formatear JSON sin cambiar tus datos
Comprueba comillas, comas y tipos en JSON con un ejemplo práctico. Aprende qué hace el formateador y qué no garantiza la validación.
Actualizado: 2026-10-03
JSON representa datos mediante objetos, arreglos y valores. Lo encontrarás en respuestas de APIs, configuraciones e intercambios entre aplicaciones. Formatearlo añade una presentación más legible; no comprueba que los datos sean correctos para tu negocio.
Un ejemplo para practicar
Abre nuestro formateador JSON y pega este ejemplo:
{"servicio":"desarrollo web","activo":true,"etapas":["brief","diseno","revision"]}Pulsa Validar y formatear. Verás la misma estructura con sangría. Después elimina una comilla o deja una coma sobrante y vuelve a probar: el texto dejará de ser válido.
Errores que conviene revisar
Las claves de un objeto JSON deben estar entre comillas dobles. Las cadenas también utilizan comillas dobles. Las comas separan elementos, pero no deben quedar después del último. Los comentarios no forman parte del JSON estándar.
No confundas una cadena con un número. El valor "100" es texto; 100 es un número. Cambiarlo puede afectar a la aplicación que recibe la información aunque ambas versiones sean JSON válido.
Qué significa pasar la validación
Poder interpretar JSON demuestra que su sintaxis es aceptable para el analizador, no que una API acepte todos sus campos. Todavía necesitas comprobar nombres, tipos y reglas de ese sistema.
Para practicar, usa datos ficticios. La herramienta local procesa la entrada en tu navegador, pero eso no justifica copiar secretos en cualquier servicio de internet. Tampoco guardes la salida sobre un archivo original sin comparar: la conversión puede modificar la representación de números grandes o de claves repetidas.
Cuando necesites escapar un valor para una URL, usa otra operación; codificar una URL no es lo mismo que validar JSON.
